13 de juny 2017

LATIDOS (viaje a un lugar de mi niñez al que no había vuelto nunca)

Había un toro.

Es lo más que recuerdo. Quizás ni eso. Quizás sólo ha habido el relato de un toro en una tarde de campo, un Seat 600, y dos familias, y como nos metimos ahí y salimos al escape.

Aún así, si recordase algo, sería que había un toro.

Ahora hay toda una vida y mil kilómetros. Cuando había un toro o el relato de un toro yo tenía tres años, y vivíamos en Lora del Río, entre Córdoba y Sevilla.

Ahora hay una vida entera sin volver nunca al paisaje de ese toro o del relato de ese toro. Hasta hoy.

Mi padre, maestro errante, llegó un día a un pueblo perdido de la Terra Alta, y vivió lo suficiente antes de proseguir ese rumbo de maestro errante hasta la otra punta de la península, en Lora del Río. Rumbo sin un destino fijo, pero con sentimientos esparcidos como piedrecillas, para volver algún día. Y volvió a la Terra Alta, conoció a mi madre, se hicieron novios y se casaron. Y mi madre fué hasta donde el rumbo de maestro errante había llevado a mi padre, hasta Lora del Río.

Luego llegué yo.

Fueron tres años, mis tres primeros años, a los que hoy he vuelto únicamente con el recuerdo de ese toro. O el relato de ese toro. Pero había crecido, empezado hablar, a jugar y a ser un yo que ahora interrogo mirando fotos de esa época, en Lora, junto al Guadalquivir, entre olivos. De donde llegué, como siempre se encargó de recordarme entre risas mi abuela materna, sin saber pronunciar la S.

Y Lora quedó ahí. La última estación de maestro errante de mi padre. La primera estación de matrimonio joven y feliz de mi padre y mi madre. La primera estación de ese hijo que fuí yo, ahí, en Lora. Donde no había vuelto. Hasta hoy.

Hoy vuelvo, con mi madre. Mi padre retomó un rumbo sin retorno al poco de jubilarse. Nos dejó como si no pudiera ser y un día tuviéramos que recibir una carta con una foto suya rodeado de nuevos alumnos. Pero no. Nos espera, en ese nuevo camino sembrado de sentimientos fuertes y sólidos como piedras, pero no así.

Ahora solamente mi madre custodia los recuerdos de esos años lejanos en la otra punta de la península. Recuerdos sin nadie con quien compartirlos, porque su hijo lo único que recuerda es que había un toro. Que quizás solamente es el relato de un toro.

El AVE sale puntual. Son cinco horas de un viaje cruzando la península y toda una vida.

CÓRDOBA
Llegando en AVE, Córdoba no empieza hasta que no cruzas la Puerta de Almodóvar. Se desata el embrujo, un hilo de magia que te arrastra por las callejuelas de empedrados y patios en sus casas blancas hasta, siempre, la Mezquita. Como un imán, magnética, al final de todos los caminos de la judería. Más allá de la torre/campanario/minarete, todo su perímetro enorme de muros o tapias parece proteger el tesoro que esconde en su interior de ser desgastado por la fascinación de las miradas.

Tenemos el hotel justo delante de la Mezquita. Comemos en el mismo hotel, aprovechando su sugerente menú sefardí. Por la tarde nos dejamos ir por todas partes, porque en Córdoba cualquier rumbo se llena de una belleza serena, blanca, sencilla, espléndida.

El alma de Córdoba. Así han bautizado la visita nocturna a la Mezquita de Córdoba que seleccioné para acompañar las horas de este viaje. Cuando anochece, cuando el recinto se ha vaciado del flujo incesante de visitantes, abre sus puertas para el pequeño grupo que hemos comprado anticipadamente la entrada. Somos de los primeros en entrar. El enorme patio está desierto. Es la primera vez que lo veo así. Oscuro. Silencioso. Auténtico. Y accedemos a la Mezquita, equipados con un audioguía. Entonces es cuando se revela ese alma a la que alude esta visita nocturna. Desde la oscuridad de la noche la Mezquita se va iluminando por fases, a lo largo del recorrido. En cada uno de sus arcos infinitos, de sus columnas, se va revelando su misterio, su historia, su leyenda, su magia, su belleza.

El alma de Córdoba. Un regalo a los sentidos. Un trayecto por la espiritualidad y la fe convertida en monumento, una fe que lo explica, una espiritualidad que lo justifica. Ahí se acoge el alma.

LORA DEL RÍO
Temprano, proseguimos nuestro viaje hacia esa casilla meta e inicio, hacia Lora del Río.

Solamente entonces surge una pregunta que nunca me había hecho: "mamá, como se llamaba la calle en la que viviamos?" Mi madre lo recuerda y google maps la situa. A medida que nos acercamos a Lora mi madre va situando paisajes, gente, historias.

Han pasado muchísimos años desde que mi madre, mi padre y yo dejamos Lora para instalarnos en el barrio de San Ildefonso, en Cornellà de Llobregat, en Catalunya. Pero parecen un simple paréntesis, de la manera como mi madre se orienta y reconoce calles y sitios.

Y finalmente llegamos. Esta es la calle. Está situada en lo que parece un ensanche propio del desarrollismo hispánico de los 60.

Paseamos lentamente hasta el número 3 de la calle Guadalquivir. El bloque tiene bajos y tres pisos de altura, y la portería separa dos escaleras simétricas. Los pisos minúsculos se reconocen en todos los balcones saturados. Mi madre recorre con la mirada todo el bloque, y finalmente se fija en el tercer piso. "Era ese".

Los recuerdos y la vida que han emergido al accionar la llave de ese portal oscuro y pequeño son una felicidad tranquila, serena. Nos hacemos fotos. Y surgen historias "aquí delante había una enorme fábrica de pimientos". Historias que seguimos ubicando: "vamos a la escuela, que estaba por ahí". Y la encontramos. Conserva el mismo nombre que tenía. La verja, el patio y las aulas. Y el relato de mi madre lo llena todo de vida. De aquella vida que incluso me parece oir ahora, de los niños jugando en el patio, de los niños en el aula, de los maestros, de los padres, de las historias de señoritos y de cortijos, de jornaleros y de pobreza.

Recorremos Lora. Sin darme cuenta he acabado sumergiéndome en un silencio de niño mecido en la cuna. Mi madre me pregunta si estoy bien, si me ha venido algún recuerdo, si la visita me ha despertado algo.

No lo sé. Me resulta difícil reconocer que navego absorto por las páginas de una infancia de la que no puedo identificar lo que queda.

Había un toro. O el relato de un toro. Y miro a mi alrededor, buscándolo. Imaginándolo, hasta ese lugar remoto desde donde no emerge ya ningún recuerdo, aunque sigan ahí.

9 de juny 2017

SuperillaP9: pongamos que hablamos... de democracia?

Sí, solamente soy, tal vez somos, uno de esos vecinos. Sí, claramente solamante soy un vecino desinformado, ignorante, manipulable y que actua al dictado de oscuros intereses. O somos.

Sí, un vecino paleto, unos vecinos paletos. Eso es lo que somos. Eso es lo único que puede explicar que no estemos aplaudiendo con las orejas la providencia de este Ayuntamiento y de sus sabias decisiones, que si las toma a escondidas nuestras es por nuestro bien. Como todo lo que hace. Y solamente unos paletos ignorantes y manipulados no lo reconocerían.

Debería estar limpiando con mi lengua el suelo por el que los señores concejales y nuestra alcaldesa Doña Colau transitan. Pero en ese transitar no pisan: levitan.Y eso que me ahorro.

Hay que ser muy cateto, y lo debo ser, para no asumir como verdad revelada que poniendo unos cuantos maceteros en el asfalto y pintándolo, se está "recuperando" la calle para los vecinos.

Hay que ponerle mucha mala fe para no entender que sacando el tráfico de un par de calles, y trasladándolo a otras, a las que se colapsa, a las que se sume en el caos circulatorio, se está reduciendo la contaminación.

Hay que tener muy poca visión de futuro para preocuparse por unos cuantos trabajadores que van a perder su empleo y unos cuantos negocios que van a quebrar, y no alabar ese un antes/un después que van a suponer para los trabajadores de la zona esas áreas de pícnic para que puedan sacar sus fiambreras y comer al aire libre, en las calles recuperadas.

Y hay que ser muy tonto para pensar que ellos, los listos, no se darían cuenta, como muy bien ha denunciado el concejal colauer Montaner, que Pdecat, C's, ERC y PP, todos ellos y todos juntos, han urdido una malvada conspiración, de la que nosotros, los vecinos, somos los tontos útiles, con el único fin de "desgastarlos". Si es que la divinidad puede ser desgastada, claro, con lo cual el delito quedaría en grado de tentativa. 

Pongamos que las cosas fueran así.

Pero pongamos también, solamente por un momento, que estos vecinos incautos nos hubiéramos creído a su alcaldesa, cuando dijo, como se puede ver en la foto que abre el post "en BCN los referendos serán una cosa habitual. Dar poder a la gente, tomar las instituciones y darles la vuelta"

Pongamos, pues, que hablamos de democracia y de participación vecinal.


Pongamos que nos encontramos de la noche al día (nunca mejor dicho) con la Superilla implantada, de la que nunca nadie nos informó. Pongamos que, en nuestra candidez, no supimos ver que para nosotros era como un maná con el que graciosamente se nos proveía.

Pongamos que intentamos hacer oir nuestra voz participando en interminables convocatorias de reuniones, asambleas, etc. que recogimos miles de firmas, que nos manifestamos y que finalmente convocamos una consulta veïnal, y que en esta consulta un 85% de los vecinos se manifestaron en contra del proyecto.

Pongamos que a la vista de todo, cuatro partidos políticos tan diferentes y dispares entre ellos desde todos los puntos de vista, deciden asumir la voz de los vecinos, darle valor, y fuerzan la convocatoria de un pleno extraordinario del Distrito con un único punto en el orden del día: la Superilla. Y pongamos que finalmente esos cuatro dispares grupos políticos presentan una moción, y esa moción se aprueba.

Y que esa moción pide respeto a los vecinos, que se tenga en cuenta su opinión, y que a la vista de todo, se retiren las actuaciones realizadas en esta Superilla.

Pongamos que se estaría hablando de democracia?

Sí, ya lo sé, las mociones aprobadas por la oposición no devienen vinculantes para el gobierno municipal.

Pero no es cierto que estamos hablando de democracia, de participación de los vecinos en la toma de decisiones?

O aquello que decía la alcaldesa no se supo interpretar bien? Puede ser que cuando decía "en BCN los referendos serán una cosa habitual" se estuviera refiriendo únicamente a los referendos que a ella le interesen?

Puede ser que cuando hablaba de "Dar poder a la gente" se refiriera únicamente a la gente que piensa como ella?

Sería el caso que cuando decía "tomar las instituciones y darles la vuelta" fuera una vuelta centrifugadora para expulsar a cualquier voz discrepante, o que no precediese sus intervenciones de los laudos de rigor?

Pongamos que las 4.000 firmas recogidas fueran insuficientes: "Dar poder a la gente" quería decir reutilizarlas como papel de WC? Por qué no nos dicen cuantas firmas se deberían presentar para ser tenidos en cuenta?

Pongamos que la consulta vecinal tuviera déficits... no es lo más parecido a uno de esos referendos que quería convertir la Doña en una cosa habitual? Qué porcentaje de participación debería haber habido para ser, cuando menos, valorado? Qué garantías debía haber cumplido y que nosotros, pobres vecinos, quizás no alcanzamos? No estaría más cerca de esa cultura de los referendos eso que voluntariamente organizamos, con no poco esfuerzo, que ese desprecio con el que ha sido recibida? Por qué no lo convocan la Doña y los suyos?

Pongamos que nada de eso tenga valor alguno. No son el ayuntamiento, con sus concejales electos, quienes representan el sentir de la ciudadanía? No debería considerarse un emplazamiento democrático que esos representantes municipales de la ciudadanía aprueben una moción para la retirada de la Superilla? Si esa mayoría democrática que implica el voto de todos los concejales que permitió su aprobación no representa a los vecinos... qué o quien nos representa?

Pongamos que hablamos de democracia y de participación vecinal en la toma de decisiones. Si nada de todo esto es significativo en términos de participación vecinal y de democracia... qué es lo que Doña Colau y su corte divina entienden por participación vecinal, por promover participar en la toma de decisiones o por respeto democrático?

Miren: estos vecinos tan menospreciados por ustedes, estos vecinos de segunda como ustedes nos consideran y a los que  creen se puede ningunear e ignorar les hemos dado una lección de democracia como nunca antes han recibido.

Ustedes tienen ante sí dos únicas opciones:


- o aceptan la democracia y actuan de acuerdo a las firmas, la consulta y la moción aprobada en el pleno del Distrito

- o reniegan de la democracia y de la participación vecinal.

Si esta segunda es su opción, muchos barceloneses tal vez nos encarguemos, cada día, de recordar su farsa, de explicar a todos los vecinos de nuestra ciudad que donde decían referendos querían decir "referendos que nos interesen a nosotros", que donde decían "dar poder a los vecinos" decían dar poder únicamente a los vecios que piensen como nosotros e ignorar al resto. Y que donde decían "tomar las instituciones y darles la vuelta" querían decir darles la vuelta para eliminar las garantías democráticas, de derecho a la información y a la participación que hasta entonces habíamos tenido los vecinos.

Porque si vuelven a ningunear y menospreciar a los vecinos, si vuelven a ignorar todas las evidencias democráticas de oposición a la Superilla, si todo esto pasa... pongamos que estaríamos hablando que la señora Colau y los suyos son el ayuntamiento más despótico y autoritario que ha tenido Barcelona desde las primeras elecciones municipales del postfranquismo?

7 de juny 2017

Josep Miserachs (13/3/68-8/6/2015). En record. Estimat i enyorat amic.

Estàvem en una d'aquestes periòdiques i intenses batalles entre independentistes. Era començaments de l'any 2010 i havia saltat, quan menys ens ho esperàvem, la batalla de Reagrupament. Sí, aquell projecte que vàrem iniciar amb tanta il·lusió, pel que vam treballar tan dur, seguint la crida d'aquell article de l'amic Albert Pereira que signà el Dr. Carretero de "Patriotisme i dignitat". I ho havíem fet a partir de dos eixos programàtics que en aquell moment no estaven generalitzats: independència i regeneració democràtica.

Així, després de postular-nos com els paladins de la "regeneració democràtica", alguns vam haver de fer front a un inesperat órdago del líder Carretero: o es fa el que jo dic o pleguem. Més o menys. I alguns, no pocs, ens vam rebel·lar contra que allò pel que tant havíem treballat esdevingués un projecte d'arrel autoritària i personalista.

Era començaments del 2010, i els "rebels" maldàvem per organitzar-nos, àdhuc reconèixer-nos. En aquella aventura que s'havia iniciat ara ja feia més d'un any, havíem fet nous amics, camarades, teixit complicitats, etc. Uns d'aquests nous amics i camarades en plenitud era la gent d'Igualada, amb el Xavi i el Toni al capdavant.

El Xavi va oferir ca seu al poble, a Maians, per fer-hi una trobada i parlar de tot plegat. Vam agrair l'oferiment i ens hi vam convocar. La família Miserachs va oferir-nos una hospitalitat de les que t'arriben al cor, ens van fer sentir com a casa, animar, cuidar... i allò va generar entre tots nosaltres, tots els assistents, una complicitat i una unió que fins aleshores potser no havíem tingut. Des d'aquell començament del 2010 les trobades a Maians s'han succeït. Formen part del nostre calendari. És un espai de trobada de nous i vells amics. En el balsàmic entorn i hospitalitat de la família Miserachs parlem hores i hores del país, del que fem, deixem de fer, volem fer, etc. Però sobretot, generem i fem créixer la nostra amistat.

Allà, aquella primera trobada a començaments del 2010, vaig conèixer al Josep, al germà del Xavi. Sabia d'ell de referències. Patriota exemplar, de llarga militància i compromís amb el país. Persona formada, atenta, intel·ligent, molt intel·ligent. Sarcàstica com només ho poden ser els qui les han vistes de tots els colors i tot ho processen positivament, per créixer, per ser millors, per fer-ho més bé, per arribar més lluny.

Però sobretot, des d'aquell primer moment, la imatge que em va quedar gravada del Josep va ser la d'un home recte, la d'una persona recta. No és un adjectiu gaire freqüent quan parlem de persones i potser encara menys de polítics. Però el Josep des del primer moment transmetia aquella rectitud. Rectitud no és moralina ni moralitzador. És una altra cosa. Sí que és, entre d'altres valors, una profunda consciència ètica i moral, i actuar coherentment a aquestes conviccions.

Aquell dia el Josep em va agafar i em va portar a una sala a l'altell de la casa. I vam estar parlant una llarga estona allunyats de la resta de la gent que omplia el menjador de la casa. Vam parlar d'ell, de mi, de com veia les coses, de què pensava podríem fer, etc. I em va dir que comptés amb ell per tot el que ens pogués ajudar, i que aquells espais de la casa familiar estaven a la nostra disposició per fer reunions, treballar, el que fos.

Demà -avui quan la majoria de vosaltres llegiu aquest article- farà dos anys que el Josep ens va deixar, després d'una lluita titànica contra la malaltia. Una lluita des de la rectitud i coratge que el caracteritzava. Exemplar. Commovedora encara ara. Discreta. Intentant no fer patir els que l'envoltaven. Assumint la situació. Gestionant-la amb aquella rectitud exemplars.

Dos anys i em sembla una eternitat. Perquè l'absència del Josep s'ha fet molt llarga i molt fonda. Perquè des d'aquell dia que ens vam conèixer que ja ens ho vam confiar tot i compartíem complicitats, temors, projectes, il·lusions, maldecaps, alegries, joies. I desacords. Quin luxe poder contrastar, repensar, remirar, i reformular o no una idea, quan algú com ell et posava en dubte pensaments i arguments. Quina força i quina profunditat les coses, després d'haver passat pel seu sedàs! Per això la seva absència és tan fonda. Perquè encara girem metafòricament el cap buscant al Josep per saber com ho veu ell. Hi ha persones que el buit que ens deixen no és gens substituïble, gens reemplaçable. El Josep. L'amic, company, camarada, Josep Miserachs, al cel sia.

I pot semblar una expressió tòpica quan fas una reflexió com la que ara mateix estic fent, però no ho és. Hi ha presències que van més enllà de la seva presència o absència física. Sovint, entre el grup més íntim d'amics que compartíem la joia de l'amistat amb el Josep, ens preguntem "com ho veuria això, el Josep? Què faria, en aquesta circumstància, el Josep?". I aquest compartir la pregunta entre nosaltres el fa entre nosaltres. I ens mena a la resposta.

La vida seria sempre més bonica per a tots podent-la viure sempre amb els que més ens estimem. Però llavors no seria la vida, seria una altra cosa a la que només hi arribem, els que tenim fe, quan ens reunim amb el Pare.

Divendres el President Puigdemont anunciarà data i pregunta. Serà un d'aquells moments que tots els que el coneixíem i estimàvem pensarem, altre cop, en el Josep. "Com ho veus?". I per un moment, com tantes vegades, el Josep tornarà a ser entre nosaltres, compartint la resposta. Tan britànicament com es comportava, tan elegantment, senzillament, inspiradament, encertadament. I acabaria la seva reflexió amb algun sarcasme, o broma, no sigui que transcendalitzéssim massa.

Josep, gràcies. Sempre amb nosaltres. I nosaltres, els maianencs, cada cop més amics i més units, tots. Com a tu t'agradava de veure'ns, compartint llargues converses al voltant d'una taula. Fidels i compromesos amb el país i els valors en els que vam créixer. Un privilegi, Josep, un privilegi, tots, amics.

4 de juny 2017

CARETES FORA! (una setmana després Consulta Veïnal SuperillaP9)

Avui fa justament una setmana que finalitzava el procés de consulta veïnal sobre la Superilla del Poblenou. Es tancaven les urnes i es procedia al recompte.

Un 85% dels veïns, en contra d'aquesta Superilla. Un 15% a favor. Dades demolidores.

En aquesta setmana han passat ja coses significatives, que ara hem d'esperar a veure fins a quin punt arriben... o s'enquisten.

Políticament el més destacable és com aquest simple conflicte veïnal en un barri està desmuntant tota una farsa política: la dels que s'erigien en paladins de la participació i la voluntat popular, però que a l'hora de la veritat la neguen en tot allò que els pugui portar la contrària o no anar en la direcció que ells volen.

Fa pocs dies, el 21 de maig, coneixíem que Colau creava la figura del "responsable de democràcia", una figura que té per objectiu promoure la participació veïnal en la presa de decisions.

És difícil que al posar el que està passant al Poblenou amb la Superilla o a Vila Olímplica amb l'alberg, dues experiències de democràcia directa i veïnal que han recollit inequívocament la veu dels veïns, amb aquesta notícia de crear el "responsable de democràcia", a hom no se li caigui la cara de vergonya amb tanta impostura i farsa.

Més enllà de la "paguita" d'algun parent, parella o amiguete, que permetrà proveir la nova plaça, l'Ajuntament colauer s'ha demostrat com el més autoritari i despòtic des del primer ajuntament democràtic a Barcelona, ara fa gairebé 40 anys.

No havia pensat mai que la seva caradura arribés tan lluny, i mentre neguen processos de participació veïnal per a la presa de decisions dels veïns afectats, i fan joc brut contra els veïns (a tots els nivells), simultàniament dir que crearan responsables de democràcia per afavorir la participació dels veïns en la presa de decisions.

És acollonant.

Bé, de fet és una derivada d'aquesta superioritat moral que denunciava en l'últim article. Les coses tenen sentit i són bones si em donen la raó, si serveixen per aplaudir les meves decisions. Però són negades, menyspreades i atacades si qüestionen les meves decisions. Aquesta és la democràcia en Comú.

I aquesta setmana veurem algunes coses més, d'aquestes que fan que tothom s'hagi de treure la màscara!

Perquè aquest dijous, promogut pels grups municipals de l'oposició, no han tingut més remei que convocar un Ple extraordinari al Districte, per debatre el tema de la Superilla i la consulta veïnal.

Crec que cal dir, és de justícia dir, que hi ha hagut quatre grups municipals que, provinents de posicionaments diferents al voltant de la Superilla i de dinàmiques polítiques molt diferents, van dir que respectarien i assumirien, la voluntat que s'expressés en aquesta consulta. Són 4 grups polítics tan diferents entre ells com els que conformen PdeCat, C's, ERC i PP. Confiem plenament mantinguin la seva paraula i el seu compromís amb els veïns.

Els Comuns ja han dit que l'opinió dels veïns ha anat directament al WC i han tirat de la cadena. El sr. Josep Ma. Montaner va dir que hi ha veïns a favor i en contra. I que per tant, ells seguiran sense escoltar a ningú que no estigui a favor. 

A més a més la seva superioritat moral els dota de tal confiança en la seva impunitat, que la mateixa setmana que ningunegen el procés de consulta veïnal, encara se'ns pixen a sobre de manera escandalosa. I diuen que han fet cas de les demandes veïnals i... INSTAL·LARAN UN RADAR A LA SUPERILLA.

Sembla una broma, però no ho és.

També semblava una broma que als problemes de molts comerços i negocis de la zona, que han reduït
la facturació en un 50%, que ja han implicat tancaments i acomiadaments, i que hi hagi molts treballadors que viuen amb angoixa la situació, perquè temen pels seus llocs de treball, per quedar-se a l'atur, per perdre la inversió de tota una vida... els Comuns responguessin que havien escoltat els treballadors i en resposta a les seves demandes i preocupacions... INSTAL·LARIEN UNA ZONA DE PIC-NIC perquè poguessin fer dinars de carmanyola. Aquesta setmana han procedit a la instal·lació de les taules i banquetes per als treballadors.

Aquests treballadors que en la consulta veïnal, a l'urna de treballadors no residents, van votar un 95% en contra de la Superilla, per aquesta angoxia sobre els seus llocs de treball i negocis, estaran loco de contentos amb aquestes zones de picnic per dinars de carmanyola.

És que és delirant.

Doncs bé, dijous dia 8 de juny, i ja com una primera conseqüència de la consulta veïnal, tindrem aquest ple extraordinari al Districte.

Fins on jo sé, PdeCat, C's, ERC i PP volen que es respecti l'opinió expressada pels veïns, en contra d'aquesta Superilla, i que per tant, es retiri, s'hi posi fi.

El PSC (tot i que no han obert la boca) suposo que hi estaran en contra.

I no sabem res de la CUP. Aquests de vegades sembla també només estan a favor de la participació quan és pels temes i en el sentit que ells volen. En tot aquest procés, cap suport als veïns. Després de la Consulta, només un inqualificable tuit amb cap referència a la consulta i als resultats que va expressar, i en el que deien coses tan delirants com que "el conflicte mediàtic de la Superilla no serveixi per amagar els principals problemes que pateix el Poblenou"

És que és "es colmo" que deia aquell! O sigui, una mobilització 100% veïnal, construïda des del no res, al marge dels partits, que té més de 300 veïns a la Plataforma que han constituït, que ha recollit milers de signatures, que hem fet manifestacions, talls de trànsit i fins i tot aquesta consulta veïnal exemplar en la que també hi han participat milers de veïns... és una mobilització i un conflicte "mediàtic". Quina barra. Quina manera també de menysprear els veïns i les seves legítimes preocupacions, afectacions, etc.

Com que jo no hi participo, no és un veritable conflicte, és "mediàtic". I com que no respecto ni la mobilització ni l'opinió dels veïns, perquè no coincideix amb la meva, dic que "amaga els principals problemes que pateix el Poblenou", que són, evidentment, els que ells diuen, no els que diuen els veïns. Barra estratosfèrica. Vergonyós.

Dijous, la prova del cotó. Ja tothom s'està retratant del tot. Dijous, al ple, tindrem clar qui respecta l'opinió dels veïns i qui, quan parla de participació, només ho fa si és per les coses que a ells els interessa i per aconseguir els resultats que a ells els interessa.

Caretes fora, i fi de la farsa, perquè ningú que dijous negui la inequívoca voluntat expressada a la Consulta veïnal per veïns i treballadors tindrà a partir d'ara cap legitimitat per parlar de promoure la democràcia i la participació popular i veïnal. Cap. I ens encarregarem de recordar-los-ho sempre, eternament si cal.